fbpx

Casa del labrador

Casa del Labrador

Casa del labrador

Fue Carlos IV quien encargó la construcción de este palacete neoclásico. Los encargados de llevar a cabo las obras fueron el arquitecto Juan de Villanueva y su ayudante Isidro González Velázquez. En un primer momento solamente se levantó la nave central, posteriormente se añadieron las dos alas laterales.

En su interior encontramos bóvedas al temple, lámparas cristalina, colgaduras de seda, lienzos, relojes, bronces, mármoles y soleras de porcelana del Casón Buen Retiro de Madrid. Jean.Démosthéne Dugourc fue el encargado de decorar el interior del palacete.

Las habitaciones más interesantes son la sala de billar, el salón de baile y el salón de Maria Luisa. Exterior El edificio, de planta rectangular con dos alas laterales flanqueadas por sendas arcadas, está construido en tres alturas, con cubiertas de pizarra, sobre cornisa saliente. En la fachada principal se extiende un patio, que se cierra en la parte que queda libre mediante una verja y una puerta de hierro forjado. La fachada principal está rematada por un escudo regio, sostenido por dos figuras de ángeles.

Debajo de éste, se sitúa una placa conmemorativa del año de finalización de la obra, en la que reza la siguiente inscripción: Reinando Carlos IV. Año de MDCCCIII.

En su construcción, se utilizó fábrica de ladrillo en los muros y sillares de granito en los zócalos y en las arcadas. La escayola fue empleada en los elementos ornamentales introducidos por Isidro González Velázquez. En la segunda planta, aparecen, entre los vanos de la fachada principal, hornacinas con esculturas de inspiración clásica. En la tercera, se suceden, diferentes relieves, que combinan motivos florales y amorcillos. Los elementos ornamentales se completan con bustos de personalidades grecorromanas, situados sobre las terrazas que coronan las arcadas y los pilares que sujetan la verja de hierro, que da a la fachada principal.

El interior de La Casa del Labrador

Interior El interior del palacete está decorado a partir de materiales como la seda, el estuco, el bronce, el mármol, el vidrio, el platino o las maderas nobles. La ornamentación se debe principalmente al interiorista Jean-Démosthène Dugourc y es notable la influencia francesa e italiana. El estilo Imperio es el más recurrente.

La escalera principal distribuye el acceso a las diferentes plantas. Fue realizada en 1799, siguiendo el modelo del Hotel Príncipe Masserano, de París (Francia), en el que se inspiró Dugourc en el diseño de sus dos tramos semicirculares En el Salón del Rey, también conocido como Sala de Billar, sobresale la colección pictórica sobre vistas de Madrid y de los Reales Sitios (como el propio Aranjuez y El Escorial), además de otros lugares, que consta de 93 piezas. Aún se conserva el pavimento original de porcelana.

Los frescos de los techos fueron acabados en 1806 y son obra de Mariano Salvador Maella La Galería de las Estatuas, considerada como una de las obras maestras de Dugourc, se extiende bajo una bóveda decorada con frescos alusivos a la noche, el día, el lucero del alba y la Vía Láctea, entre otros temas.

Los frescos

El pavimento de esta dependencia está hecho en mármol e integra seis fragmentos de mosaicos romanos, procedentes de Mérida (Badajoz). La paz es la referencia principal en los frescos del Salón de la Reina María Luisa. Fueron pintados por Maella en 1798, que contó con la ayuda de Zacarías González Velázquez, su cuñado. Mención especial merece el titulado La diosa Cibeles ofreciendo a la tierra sus productos. Zacarías González Velázquez se responsabilizó en solitario de los techos de las salas de la Yeguada (1799-1800), del Tapiz Doblado (1799-1800) y del Retrete (1801).

También decoró la Saleta de Entrada (1807), la escalera de servicio (1802) y los lunetos de la ya citada Galería de las Estatuas (1806).4 El Salón de Baile es el más grande del palacete. Destaca por sus sederías (con motivos pompeyanos), sus lámparas de araña, sus ánforas de Sèvres y sus muebles, entre los que cabe citar un sillón y una mesa de origen ruso, regalo del zar Alejandro II a la reina Isabel II. En el Gabinete de Platino, dominan las caobas con incrustaciones de bronce y platino. Fue terminado en 1808 y es obra de los arquitectos e interioristas franceses Percier y Fontaine.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar